8M: 8 mujeres que impulsan la sostenibilidad

En esta nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que se recuerda cada 8 de marzo (8M), hemos querido destacar el rol que cumplen en la promoción de la sostenibilidad de manera activa: con proyectos que mueven a otros, con la visión que empujan desde sus puestos de trabajo y emprendimientos, con el compromiso por la protección de la naturaleza y la regeneración de los ecosistemas. Lejos del resultado inmediato, las mujeres se fijan objetivos a largo plazo que promuevan el bienestar general y el de su entorno.

También se alinea con el lema que este año promueve la Organización de Naciones Unidas (ONU), que es “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible”, en que las instan a reclamar en todas las instancias una acción por el clima por y para las mujeres.

Este año nos enfocamos en mujeres de la Región de Valparaíso, no solo para mostrar el trabajo que se está haciendo desde los distintos territorios del país, sino también para destacar un polo que vemos muy activo en torno a la sostenibilidad y la economía circular.

Karen Aguilera, gerenta general de Revaloriza

Ingeniera en Medio Ambiente de profesión, Karen Aguilera acumula 14 años de experiencia en proyectos de gestión de residuos. Actualmente es fundadora de la empresa Revaloriza Chile, que procesa residuos de la construcción (RCD) para la economía circular, y acaba de inaugurar la primera planta de tratamiento y valorización de ese tipo de residuos de Chile y Latinoamérica, en el sector industrial de Viña del Mar.

Con varios premios a su haber, tanto a nivel grupal como individual, Aguilera destaca por el modelo de negocios de Revaloriza, a través del cual reciben a pago los RCD para hacer una recuperación de los mismos, convertirlos en materia prima secundaria con valor agregado y así evitar que estos vayan a vertederos ilegales que abundan en la región.

Sobre el hecho de ser mujer a la cabeza de este emprendimiento, Karen cuenta que “ha significado un gran desafío porque el rubro de la construcción y de los residuos es muy masculinos. Al principio pensaban que yo no era la jefa del proyecto, pero cuando hablo con base fundada ahí sí saben. Creo que ser mujeres nos permite pensar no solo en el factor económico de los proyectos, sino en su triple impacto ambiental, social y económico. Las mujeres entendemos con mayor claridad el impacto ambiental que genera los niños”.

Karen admite que ha tenido que romper barreras para ganarse un espacio. Cuenta que una vez una empresa minera no la quiso contratar porque ella estaba en una edad fértil. De manera que la fecha de conmemoración del 8 de marzo “la recibo con bastante ímpetu, independientemente del color político. Que las mujeres estén tomando cargos importantes da un mensaje esperanzador. Me gustaría que el futuro de las empresas fuese más equitativo y que el gobierno entrante elimine la burocracia que tenemos que padecer todos los emprendimientos a nivel nacional. Hoy es más fácil sacar un permiso para un botadero que para una planta que recicla”.

María José Ochoa, directora ejecutiva de Fundación Cidemar

Cofundadora y directora ejecutiva de Fundación Cidemar, que vela por la protección del océano y de los ecosistemas costeros, la bióloga marina María José Ochoa se ha propuesto transformar la forma de relacionarnos con ellos a través de distintos programas y proyectos. Formalizada en 2017, Fundación Cidemar buscó en principio acercar el conocimiento científico a la comunidad, para luego innovar con limpieza de playas. En pandemia, además, en un período de introspección, optaron por incorporar nuevas líneas de acción al trabajo emprendido, entre ellas “desarrollo sostenible”, “conservación y cambio climático” e “innovación y emprendimiento”.

En su experiencia a cargo de la organización, María José dice que las actividades realizadas asociadas al mar, vinculando arte, ciencia y emprendimiento, ha podido “restablecer esa conexión entre las mujeres y el mar; en tanto mujeres, la colaboración es muy potente, se genera un trabajo de unión continuamente”.

En lo personal, Ochoa también ha tenido que lidiar con algunas barreras, como por ejemplo sacudirse de los “estereotipos de belleza que tenemos impuestas las mujeres”, dice. “He tomado decisiones como no tener hijos y dedicarme al 100 por ciento al autoconocimiento, para estimular una coherencia interna de consumo y hábitos para disminuir los residuos”, agrega.

A futuro, Ochoa espera un análisis específico para las mujeres que se dedican a hacer ciencias del mar, como ella. “Hay que dignificar la situación laboral de estas mujeres científicas, así como también apoyar a mujeres ambientalistas que se encuentran inseguras en su actuar, y mayor financiamiento a mujeres que se encargan de la educación en temas ambientales”, cierra.

Tamara Durán, fundadora de Núcleo Verde

Con una planta de 700 metros cuadrados en Viña del Mar, la empresa Núcleo Verde logra segregar una gran variedad de material que reciben de las comunas del Gran Valparaíso para luego transportarlo a empresas valorizadoras. El espectro va desde el aceite usado hasta el vidrio.

Forjada su conciencia ambiental desde su experiencia laboral en gestión de residuos de cruceros que recalaban al puerto, Durán se involucró en la campaña de Coaniquem y Cristalerías Chile, que consiste en el retiro de campanas con vidrio que favorece a niños y niñas de la organización benéfica. Sin embargo, y pese al sonoro éxito a cuestas, Durán dice que le ha tocado galopar el triple por ser mujer en esta área.

“Las dificultades que he vivido por ser mujer son la discriminación, la poca credibilidad que nos dan al ejercer un tipo de trabajo que anteriormente lo lideró una empresa de hombres. Me ha tocado vivir la experiencia de pelear porque las empresas quieren hablar con el jefe o dueño de Núcleo Verde, ya que con mujeres no llegan a cerrar acuerdos y menos algún contrato”, narra Tamara.

Ella considera que las mujeres “lideran mejor que los hombres” y que ha tenido que demostrar que “el punto de equilibrio se hace en el conocimiento y no por género”. Sobre el 8M, Durán dice recibirlo “con gran agradecimiento por decir que durante este año he logrado mis objetivos y hemos crecido como empresa. Nos gustaría que cada mujer sea reconocida por nuestra labor y amor que ponemos en este trabajo”.

Brenda Espinoza, fundadora de Piensa en Verde

Con el horizonte en esas personas que tienen la intención de reciclar, pero no el tiempo necesario, la empresa Piensa en Verde vio la luz con foco en retiro de residuos domiciliarios. Junto a su esposo y sus tres hijos, Brenda Espinoza, fundadora del emprendimiento, recicla en las comunas de Quilpué, Villa Alemana y Viña del Mar, y pronto llegarán a Valparaíso y Limache.

“Nuestra propuesta, además de gestionar los residuos, es dar un valor agregado a todos nuestros socios, por lo que cada fin de mes entregamos un almácigo de un vegetal para fomentar la creación de huertas urbanas en cada familia a la que lleguemos. Queremos crear comunidad y concientizar entregando reportes periódicos de cuántos kilos mensuales ha reciclado cada socio, hacemos talleres de reciclaje y huertas, además de levantar acciones masivas y gratuitas de recolección de residuos problemáticos”, se explaya Espinoza, cuya empresa nació en 2019.

Sobre su condición de mujer, Brenda siente “un menoscabo en las tareas que realizamos, no nos toman mucho en serio, pero hay muchos emprendimientos sustentables liderados por mujeres, en la región. Y entrega un dato: el número de mujeres que emprende en la provincia del Marga-Marga ha crecido después del inicio de la pandemia. “Nos ha costado llegar a este punto, la mirada femenina que podemos ofrecer tiene que ver con un cambio de enfoque en la cultura de reciclaje”.

Respecto del 8 de marzo, finalmente, ella reconoce “sentimientos ambiguos”, ya que “por una parte, significa el dolor por donde viene la fecha, por todas esas mujeres calcinadas por las que se conmemora la fecha” y, por otra parte, “siento alegría que hoy al 2022 esa realidad cambió y que podemos alzar nuestra voz sin miedo. Hay que agradecerles a las generaciones que han ido pujando por cambios de todo tipo”. Por último, Brenda también pide al nuevo gobierno de Gabriel Boric “bajar la burocracia para las empresas chicas, ya que pareciera que nos castigaran por querer emprender”.

Juanita Ringeling, activista ambiental

Natural de la zona de Cachagua, la actriz y presentadora de televisión Juanita Ringeling ha cultivado una vida sustentable que siente como un camino aún por recorrer. Por eso acondicionó su lugar de residencia como una casa sustentable, promueve hábitos responsables con el medio ambiente y la naturaleza y participa de varias organizaciones que fomentan la protección y el cuidado de los ecosistemas costeros de la Región de Valparaíso frente a la presión inmobiliaria.

Pese a no tener un emprendimiento formal, Ringeling siente que “al ser una persona pública, tengo una responsabilidad en comunicar, en atraer a más gente a este estilo de vida. Yo por eso lo defino como un camino sustentable y uso mis redes como pilar fundamental para alcanzar esos objetivos. Mucha información está en mi podcast Mi Camino Sustentable, donde voy trenzando datos de cosas que voy descubriendo”.

Respecto del papel de la mujer en los tiempos que corren, Juanita resalta que “estamos viviendo una era muy femenina, estamos volviendo a esos valores asociados a este lado de la balanza. Siempre habla de la Madre Tierra en femenino. Estamos volviendo a los trabajos colaborativos más que a la competencia, a la introspección, y vemos la sororidad”.

En tal sentido, Juanita está esperanzada en que “otras mujeres se sumen a la garra femenina de estos buques que se están echando a andar”. Del nuevo gobierno valora la elección de más ministras que ministros, y anhela que “nuestra voz sea más escuchada que nunca”. Por último, espera que la nueva administración “haga hincapié en la soberanía y seguridad alimentaria y su gran cadena, la importancia de su trazabilidad. En una agricultura sana está parte de la salvación de la naturaleza, y el potencial de regenerar los suelos”.

Nicole González, oficial de marina

Oficial de marina en la especialidad de Litoral y titulada en Ingeniería Administración Marítima, Nicole González ha tenido importantes cargos en lo que refiere a la protección del medio ambiente y combate a la contaminación marina. Ha trabajado tanto en Arica como en Valparaíso, donde ha sido jefa del Departamento de Intereses Marítimos. Uno de los hitos más reconocidos de su labor es la coordinación del Día Internacional de Limpieza de Playas. Gracias a su trabajo, se logra convocar a un gran número de personas comprometidas con la actividad y levantar un catastro estadístico de los residuos hallados en las playas.

Ella descarta la brecha de género en lo que respecta a su función al interior de su trabajo. “Laboralmente no existe una brecha que dificulte estar liderando este tipo de actividades. Me siento en libertad para proponer y efectuar la coordinación y gestión con organismos públicos y privados alineados con el quehacer del servicio marítimo, las que son bajo la voz y mirada femenina con resultados tangibles”, comenta la oficial de marina.

“Tengo la convicción de que realizando intervención educativa y generadora de datos con alternativas de sostenibilidad se puede establecer un desvió positivo en la preservación del medio ambiente. La gestión de residuos son alternativas importantes, junto al conocimiento de las fuentes contaminantes, tanto terrestre como marítimas, y consecuencias que conllevan  las malas actuaciones, pero son insignificantes sin el cambio de hábitos de la disposición final de cada material clasificada como desecho”, añade la funcionaria.

Sobre cómo recibe el 8M, González dice que es una “oportunidad de legar a mis dos hijas un mejor futuro en calidad y conocimiento. Dicen que lo que no se conoce, no se quiere. No hay mucha información sobre lo que existe o cómo ha afectado la contaminación terrestre que ha llegado al océano, donde las consecuencias no son visibles en primera instancia y serán irreversibles a largo plazo”.

Jocelyn Fernández, encargada de medio ambiente de SACYR Chile

El equipo de trabajo de Jocelyn Fernández, en la unidad de Medio Ambiente y Territorio de la empresa SACYR Chile, está compuesto por cinco mujeres que trabajan en diversas áreas: arqueología, territorio y ambiente. De manera que Fernández recibirá la conmemoración del 8M con gran alegría, ya que “la sinergia femenina fluye constantemente en nuestras oficinas. Este día es de reconocimiento a la labor profesional y dedicada, que como mujeres cada día desarrollamos en distintas actividades, así que es una gran razón para valorar los logros conseguidos”.

Ella es la encargada del citado departamento en esta empresa que desarrolla distintos proyectos de construcción, como el actual trabajo en la concesión de la ruta Nogales-Puchuncaví, “sectores que son zonas saturadas y que debemos manejar con un gran compromiso”. Fernández dice que esta obra en particular “destaca por tener una visión sostenible de los recursos, como la creación de viveros de especies del bosque esclerófilo, huertas sustentables, energías limpias y reciclaje de residuos en nuestra instalación de faena y en la obra en general”. Esos residuos de la construcción van a parar a la empresa Revaloriza, de la emprendedora Karen Aguilera, señalada en este artículo de prensa, que los convierten en materia prima secundaria de nuevos productos.

En esa función en la empresa, Jocelyn reconoce que “liderar en la construcción siendo mujeres nos da un plus, ya que podemos ver y analizar las problemáticas al mismo tiempo que vamos entregando soluciones, ya que estamos acostumbradas a lidiar con muchos temas a la vez, y logramos transmitir la pasión de nuestras iniciativas ambientales a todas las líneas de trabajo de la empresa”.

Sobre las ventajas y dificultades en ser mujer en este ámbito de sustentabilidad al interior de las empresas, Jocelyn subraya que “soy testaruda, una de las ventajas es no rendirme ante una negación e insistir hasta conseguir lo mejor para cada proyecto donde he trabajado, siempre en el marco ambiental que es el tema que manejo”. Desde la vereda contraria, en cambio, la directiva dice que la traba mayor “fue luchar por la equidad de género en la construcción en sus inicios”.

Alda Alvarado, fundadora de Alki Recicla

Un total de 2 toneladas de plástico HDPE y PP ha logrado reciclar Alda Alvarado con su emprendimiento Alki Recicla, situado en Quilpué e iniciado a mediados de 2020, en el clímax de la pandemia. “En Chile no se estaba reciclando el plástico de manera masiva”, dice Alvarado, quien en su pyme intenta fomentar la educación ambiental en su entorno, con el fin de concientizar acerca de las formas de consumir desde los niños y niñas hasta las y los adultos mayores.

“Hemos acompañado a tres colegios de la zona tanto en educación ambiental como en reciclaje específicamente de tapitas plásticas y también participamos de limpiezas de playas y otras actividades. Queremos seguir aportando nuestro granito de arena al mundo. Recibimos plástico de personas particulares y a través de alianzas. Trituramos y transformamos una botella de cloro en un macetero o un posavasos”, señala la emprendedora.

Sobre la experiencia de liderar un proyecto sustentable, Alda señala que “si eres una mujer que emprende, que sale de los patrones normales, genera un poco de desconcierto, creen que es un hobby, algo pasajero”. No sabe si ha tenido que romper barreras por ser mujer, pero sí reconoce que en el rubro “muchas veces te ven como una niña que está jugando a emprender”.

En ese sentido, Alvarado siente que la solidaridad femenina se expresa en que “se me abren lazos con otras mujeres emprendedoras, que logremos ser amigas porque tenemos la misma causa en común”. Del mismo modo, ella cree que tener más mujeres a cargo de emprendimientos responsables con el medio ambiente “permite visibilizar la equidad de género y normalizar que las mujeres pueden ser gerentas, dueñas, supervisoras, y así vamos quitando los estigmas de la antigua sociedad”.

Autor: CRISTIAN GONZÁLEZ FARFÁN

8M: 8 mujeres que impulsan la sostenibilidad

 

Asesoría en obras para el manejo integral de los residuos

Para ello trabajamos en base a indicadores que permitan medir y gradualmente enfocar los esfuerzos al mejoramiento continuo de los procesos, en base a capacitaciones en obra, análisis de datos, informes, entre otros.

Transporte de residuos

Contamos con alianzas con transportistas y recicladores de base, ofreciendo en conjunto la trazabilidad en el servicio.

Transformación de residuos a materias primas secundarias

Promovemos la economía circular, restauración de sitios impactados y disposición inadecuada de RCD.

Certificado de trazabilidad

Mejora y trazabilidad de la gestión: permite validar la gestión de residuos hacia la Economía Circular.